Preguntas para hacerle al entrevistador: las que sí te hacen quedar bien

- Por qué deberías hacer preguntas al final de la entrevista
- Preguntas sobre el puesto y las expectativas
- Preguntas sobre el equipo y tu futuro jefe
- Preguntas sobre cultura, crecimiento y formación
- Preguntas sobre el proceso de selección
- ¿Y el salario? Cómo preguntar sin meter la pata
- Preguntas que mejor no hacer
- Cómo preparar tus preguntas antes de la entrevista
- Preguntas frecuentes
- Lo que te llevas a tu próxima entrevista
Llega el final de la entrevista. Ya contaste tu experiencia, sobreviviste al "¿cuál es tu mayor defecto?" y entonces el reclutador suelta la frase: "¿Tienes alguna pregunta para nosotros?". Si respondes "no, todo claro", acabas de tirar a la basura uno de los mejores momentos de toda la entrevista.
Las preguntas para hacerle al entrevistador sirven para dos cosas: demostrar que te preparaste y averiguar si ese trabajo te conviene de verdad. Este artículo es para ti si quieres llegar a esa parte final con algo mejor que un silencio incómodo. Aquí tienes 19 preguntas agrupadas por tema, las que conviene evitar y una forma de sacar el tema del sueldo sin quedar mal.
Resumen rápido
- Lleva entre 3 y 5 preguntas preparadas, aunque al final solo hagas dos.
- Prioriza las que tratan sobre el puesto, el equipo y los siguientes pasos del proceso.
- El salario se puede preguntar. En España, la normativa europea ya empuja a que te lo digan antes de la entrevista.
- Evita las preguntas personales al entrevistador y todo lo que se resuelve con una búsqueda en Google.
Por qué deberías hacer preguntas al final de la entrevista
Mucha gente lo ve como un trámite de cortesía, y es un error. En una encuesta de CareerBuilder realizada por Harris Interactive a 2201 responsables de contratación en Estados Unidos, el 32% señaló "no hacer buenas preguntas" como uno de los fallos más comunes de los candidatos. La misma encuesta encontró que el 49% de los empleadores dice saber en los primeros cinco minutos si alguien encaja, y que el 87% lo tiene claro antes del minuto 15.

O sea, la primera impresión pesa muchísimo, pero el cierre es lo último que se le queda grabado a quien te entrevista. Una buena pregunta al final puede rematar una entrevista que iba bien o rescatar una que iba regular.
Hay además una razón más egoísta, y es totalmente válida: tú también estás evaluando a la empresa. Una entrevista es una conversación entre dos partes que quieren saber si les conviene trabajar juntas.
Preguntas sobre el puesto y las expectativas
Estas son las más seguras y casi siempre funcionan. Te ayudan a entender qué se espera de ti y le muestran al reclutador que ya te estás imaginando en el puesto.
- ¿Cómo sería un día normal en este puesto?
- ¿Qué esperarían que lograra en los primeros 90 días?
- ¿Cuál es el mayor reto que tiene ahora mismo la persona que ocupe este puesto?
- ¿Cómo se mide el éxito en este rol? ¿Hay objetivos o indicadores concretos?
- ¿Este puesto es nuevo o viene a cubrir una salida?
La última es oro puro. Si el puesto es nuevo, probablemente la empresa está creciendo. Si alguien se fue, puedes repreguntar con naturalidad si hubo cambios en el rol. Y si te cuentan que por ahí han pasado tres personas en un año, ya tienes información valiosa para decidir.
Preguntas sobre el equipo y tu futuro jefe
Tu jefe directo va a influir en tu día a día mucho más que el logo de la empresa. El informe State of the Global Workplace de Gallup atribuye al manager alrededor del 70% de la variación en el compromiso de un equipo. Y el dato más reciente no es muy alentador: según la edición de 2026, solo el 20% de los empleados del mundo se siente comprometido con su trabajo, y entre los propios managers la cifra cayó al 22%.
Así que conviene preguntar:
- ¿Cómo es el equipo con el que trabajaría? ¿Cuántas personas son y qué perfiles tienen?
- ¿Cómo describirías tu estilo de liderazgo? (si quien te entrevista va a ser tu jefe)
- ¿Cada cuánto tiempo hay reuniones de seguimiento o de feedback?
- ¿Cómo se reparte el trabajo y cómo se resuelven los desacuerdos dentro del equipo?
Fíjate en cómo te responden, no solo en lo que dicen. Si a la pregunta sobre desacuerdos te contestan "aquí nunca hay problemas", desconfía un poquito. Todos los equipos discuten; lo que importa es cómo lo resuelven.
Preguntas sobre cultura, crecimiento y formación
Aquí es donde se nota quién investigó la empresa antes de ir. Nolan Church, que fue reclutador en Google y DoorDash, recomienda que las preguntas sean específicas de la empresa y de su misión, según recoge el diario peruano Gestión. Nada de preguntas que valgan para cualquier compañía del planeta.
- ¿Qué es lo que más te gusta de trabajar aquí?
- Vi que hace poco lanzaron [producto, proyecto o noticia]. ¿Cómo afecta eso a este departamento?
- ¿Qué oportunidades de formación o capacitación ofrecen?
- ¿Cómo suele crecer la gente que entra en este puesto? ¿Hay algún ejemplo?
- ¿Cómo funciona el teletrabajo o el modelo híbrido en el día a día, más allá de la política oficial?
La primera parece simple, pero dice mucho. Si la persona tarda en contestar o te suelta algo genérico tipo "el buen ambiente", toma nota mental. Si te cuenta algo concreto y se le nota el entusiasmo, buena señal.
Preguntas sobre el proceso de selección
Casi nadie las hace y son de lo más práctico que hay. Te ahorran días de ansiedad mirando el móvil a ver si suena.
- ¿Cuáles son los siguientes pasos del proceso?
- ¿Para cuándo esperan tomar una decisión?
- ¿Hay algo en mi perfil que te genere dudas para este puesto?
La última da un poco de vértigo, lo sé. Pero te permite aclarar un malentendido en el momento, en vez de que el reclutador se quede con la duda y te descarte sin que te enteres. Si te da miedo sonar inseguro, suavízala: "¿Hay algún punto de mi experiencia que te gustaría que ampliara?".
¿Y el salario? Cómo preguntar sin meter la pata
Es la pregunta que todo el mundo quiere hacer y casi nadie se atreve. Hablar de dinero no te hace parecer interesado (bueno, sí, interesado en cobrar, que es lo normal cuando uno busca trabajo).
En España el contexto está cambiando. La Directiva europea 2023/970 sobre transparencia retributiva exige que el salario o la banda salarial aparezca en la oferta o se comunique antes de la primera entrevista, y prohíbe preguntarte cuánto ganabas en tu empleo anterior. El plazo para incorporarla venció el 7 de junio de 2026 y, según RRHHDigital, en agosto España todavía no la había transpuesto del todo, así que no todas las empresas la aplican aún. Aun así, preguntar por la banda salarial ya no debería sorprender a nadie.
En Latinoamérica la costumbre cambia bastante según el país y el sector. Lo más prudente suele ser esperar a que el reclutador saque el tema o a una segunda entrevista. Si no pasa, puedes plantearlo así:
- ¿Qué rango salarial tienen contemplado para este puesto?
- Además del sueldo, ¿qué prestaciones o beneficios incluye la oferta?
Ojo con el matiz: preguntas por el rango del puesto, no por cuánto "te van a dar". Es una diferencia pequeña que cambia el tono por completo.
Preguntas que mejor no hacer
En la misma encuesta de CareerBuilder, el 17% de los empleadores mencionó como error hacerle preguntas personales al entrevistador. Aparte de eso, hay otras que restan puntos casi siempre:
- "¿A qué se dedica la empresa?" (eso se busca antes de ir).
- "¿Cuántos días de vacaciones tengo?", si es lo único que preguntas en la primera entrevista.
- "¿Cuándo puedo pedir un ascenso?", antes siquiera de que te contraten.
- Cualquier cosa sobre la vida privada de quien te entrevista.
Ojo, esos temas no están prohibidos. Las vacaciones, por ejemplo, son un dato legítimo que vas a necesitar. El problema es el momento y que parezca que es lo único que te importa.
Cómo preparar tus preguntas antes de la entrevista
Un método sencillo que funciona:
- Revisa la web de la empresa, su perfil de LinkedIn y alguna noticia reciente.
- Relee la oferta y subraya lo que no te quedó claro.
- Escoge entre 3 y 5 preguntas de esta lista y adáptalas con datos concretos de la empresa.
- Apúntalas en una libreta o en el móvil. Consultarlas no queda mal; olvidarlas, sí.
- Durante la entrevista, tacha las que ya te respondieron. Repetir algo que te acaban de explicar da la impresión de que no estabas escuchando.
Si la entrevista es por videollamada, ten las preguntas en un papel al lado de la pantalla. Leer de otra pestaña se nota más de lo que crees.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas preguntas debo hacerle al entrevistador?
Entre dos y tres suele ser suficiente. Lleva cinco preparadas por si alguna ya quedó respondida durante la conversación. Si notas que el entrevistador va con prisa, quédate con la más importante y pregunta por los siguientes pasos.
¿Qué hago si ya me resolvieron todas las dudas?
Dilo, pero no te quedes ahí. Algo como: "Me has explicado muy bien el puesto, solo me gustaría saber cuáles son los siguientes pasos". Así cierras con interés sin forzar una pregunta de relleno.
¿Puedo preguntar por el teletrabajo en la primera entrevista?
Sí, sobre todo si la oferta lo menciona o si para ti es decisivo. Plantéalo como curiosidad por la forma de trabajar del equipo y no como una condición innegociable desde el minuto uno.
Lo que te llevas a tu próxima entrevista
Las preguntas para hacerle al entrevistador son tu última oportunidad de dejar huella y, a la vez, la primera para comprobar si ese empleo es para ti. No hace falta llevar una lista de 19. Con tres preguntas bien escogidas, adaptadas a la empresa y hechas con naturalidad, ya estás por encima de muchos candidatos.
Antes de tu próxima entrevista, abre una nota en el móvil, escribe tus cinco preguntas y dilas en voz alta una vez. Parece poca cosa, pero se nota cuando llega el "¿tienes alguna pregunta?".
• CareerBuilder y Harris Interactive, encuesta a 2201 responsables de contratación (vía PlanSponsor)
• Gallup, State of the Global Workplace 2026.
• Gallup, Employee Engagement
• IADS, resumen del informe State of the Global Workplace de Gallup.
• Gestión (Perú), errores comunes de los candidatos en entrevistas.

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